El Gobierno libera el autoconsumo eléctrico

El Gobierno aprobaba este viernes el decreto que desarrolla el autoconsumo de electricidad en España. Ya en octubre, el Gobierno dio el primer paso para impulsar el autoconsumo de electricidad liberandolo del pago de cargos y peajes que se saco de la manga Mariano Rajoy para proteger aún más la dependencia de las compañías eléctricas. El RDL 15/2018 de medidas urgentes para la transición energética y la protección de los consumidores también eliminaba las trabas administrativas que sufrían las instalaciones de pequeña potencia. por primera vez se autorizaba el autoconsumo colectivo.
La propia norma recogía la necesidad de aprobar un reglamento que regulara las condiciones administrativas y técnicas para la conexión a la red. El real decreto aprobado del pasado enero. Un reglamento que han venido reclamando con insistencia las asociaciones del sector.
Con el reglamento habrá dos modalidades de autoconsumo: sin excedentes y con excedentes. En este caso habrá dos tipos según el tratamiento que se da a los excedentes sea a través de un mecanismo de compensación simplificada o mediante una contraprestación económica por la venta de energía. El tiempo mínimo de permanencia en estas modalidades de autoconsumo es de un año.
Para el autoconsumo sin excedentes será necesario un certificado antivertido. Para el de excedentes habrá dos opciones. La primera se refiere a las instalaciones con potencia inferior a 100 kW, con un único contrato de suministro con una comercializadora que no reciban ninguna retribución específica y que las instalaciones estén conectadas a la red interior de los consumidores. Con la facturación neta el valor económico de la energía excedentaria se compensa restándolo de la factura del usuario. Los excedentes asociados a este tipo de modalidad no deberán pagar peajes ni el impuesto a la generación. La compensación económica puede llegar hasta el 100% de la energía consumida por el usuario.
A la segunda opción podrán acogerse el resto de instalaciones que no cumplan con los requisitos anteriores. En este caso necesitan un contrato de acceso independiente al del consumidor asociado para los servicios auxiliares de producción.
Habrá dos modalidades de autoconsumo: sin excedentes y con excedentes, en este último caso, de dos tipos (A y B), según si el tratamiento que se da a los excedentes es a través de un mecanismo de compensación simplificada (o facturación neta), o bien a través de una contraprestación económica por la venta de energía de los mismos, respectivamente. El tiempo mínimo de permanencia en estas modalidades de autoconsumo es de un año.

Para el autoconsumo sin excedentes será necesario un certificado antivertido y para el de excedentes los requisitos serán más estrictos. Así, solo podrán acogerse al tipo A, las instalaciones con potencia inferior a 100 kW, con un único contrato de suministro con una comercializadora (el titular y el consumidor deben ser la misma persona física y jurídica), que no reciban ninguna retribución específica y que las instalaciones estén conectadas a la red interior de los consumidores. Con la facturación neta el valor económico de la energía excedentaria se compensa restándolo de la factura del usuario. Los excedentes asociados a este tipo de modalidad no deberán pagar peajes ni el impuesto a la generación. La compensación económica puede llegar hasta el 100% de la energía consumida por el usuario en ese mes.

A la modalidad de autoconsumo con excedentes también se podrán acoger el resto de instalaciones que no cumplan con los requisitos anteriores o que lo hagan de forma voluntaria. Para este tipo, la tramitación es más larga, porque necesitan un contrato de acceso independiente al del consumidor asociado para los servicios auxiliares de producción.

Hasta el momento, solo existía una posibilidad, el autoconsumo individual conectado a una red interior. Con la nueva norma, se consagra la figura del autoconsumo colectivo, de tal forma que varios consumidores puedan asociarse a una misma planta de generación, hecho que impulsará el autoconsumo en comunidades de propietarios o entre empresas o industrias ubicadas en una misma localización.
Además, se define el concepto de “instalación de producción próxima a las de consumo y asociada a las mismas”. Con esta figura, se permite realizar el autoconsumo tanto con instalaciones de generación situadas en la misma vivienda, como en las que estén ubicadas en las proximidades. Así, por ejemplo, se podrán instalar placas fotovoltaicas en edificios contiguos que tengan mejor orientación, siempre que haya acuerdo entre las partes.

Con el objeto de impulsar el desarrollo del autoconsumo y ofrecer facilidades a la ciudadanía, la norma abre la posibilidad de que todas las comercializadoras puedan ofrecer servicios de autoconsumo renovable. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, que ha validado esta medida, supervisará la evolución del mercado y, en caso de que surjan problemas de competencia, podrá proponer al Gobierno el establecimiento de restricciones a determinadas compañías.
El Real Decreto reduce los trámites administrativos para todos los usuarios. En el caso del pequeño autoconsumidor (instalaciones de hasta 15kW o de hasta 100kW, en caso de autoconsumo sin excedentes), se reducen a una única gestión: notificar la instalación de una planta de producción eléctrica en su correspondiente comunidad o ciudad autónoma.

Asimismo, se establece que sea el distribuidor quien modifique el contrato de acceso de los pequeños consumidores que realicen autoconsumo y éste solo tenga que manifestar su consentimiento. De igual modo, se simplifican drásticamente las configuraciones de medida para que, en la mayoría de los casos, baste con un solo contador en el punto frontera con la red de distribución, lo cual supone una reducción de costes.

En el caso de autoconsumo colectivo, también será necesario medir la energía generada con otro equipo para hacer el “reparto de energía” entre los consumidores participantes.
Con el objeto de impulsar el desarrollo del autoconsumo y ofrecer facilidades a la ciudadanía, la norma abre la posibilidad de que todas las comercializadoras puedan ofrecer servicios de autoconsumo renovable.
Además se reducen los trámites administrativos para todos los usuarios. En el caso del pequeño autoconsumidor se reducen a una única gestión: notificar la instalación de una planta de producción eléctrica en su correspondiente comunidad o ciudad autónoma.