Guerra de ultras

Los ultranacionalistas catalanes y los ultranacionalistas españoles han ganado la batalla. Uniendo sus votos para derribar los presupuestos para la paz impulsado por el Gobierno socialista y Unidos Podemos, los dos bandos que hacen de la bronca su razón de ser han impuesto la tesis de una guerra que durante estos próximos años marcará la agenda política española.

Por José Victoria

Todas las encuestan apuntan a que los ultras españoles derrotarán a la izquierda en un partido embarrado que se disputará a patadas que determinará quien tiene mas larga… su bandera.
Nada de debates sobre educación, pensiones o empleo. Todo es cuestión de patria y banderas. Y en ese terreno la socialdemocracia y el reformismo o la izquierda tradicional que representaba antes IU y ahora Unidos Podemos, tienen mucho que decir…Es el territorio de Vox, PP y Cs de un lado. Del otro los neoconvergentes o ERC que tanto monta, monta tanto.
La recuperación de las políticas sociales y la redistribución de la renta quedarán para la próxima década cuando se compruebe quien ha ganado la guerra de las banderas. Una guerra, por otro lado, que eliminará la autonomía catalana hasta que se rompa en empate técnico entre independentistas catalanes y unionistas catalanes. La comunidad catalana será el único tema de la agenda política.
La cohesión social se resentirá, la derecha podrá entregar a las grandes empresas y patrimonios una porción aún mayor de la renta nacional y los sectores más desfavorecidos por la crisis pagarán una factura social que fracturá aún más una sociedad ya de por si desvertebrada.
Vox, PP y Ciudadanos logran su objetivo logrando votos a cambio de banderas mientras aplican políticas que solo beneficien los más ricos. Las derechas catalanas también. Tendrán enfrente un enemigo a su gusto con el 155 indefinido y organizando una resistencia con sus CDR y otros instrumentos del fascio periférico.
Las cadenas de televisión también tendrán su recompensa, una guerra de 24 horas al día para aumentar la audiencia. Todos saldrán ganando. Todos menos ese 40 por ciento de españoles que no han caído en las trampas de los fascistoides de España y Cataluña que saben que todo esto no es más que una farsa, una obra escrita a dos manos por Aznar y Puigdemont y en la que Casado, Rivera, Torra y Junqueras hacen el papel de payasetes tristes.