La derecha no lo tiene tan fácil en Andalucía

La derecha y la extrema derecha pensaba que lo iba a tener fácil, Pero no lo es. Mezclar en un mismo coktel a la extrema derecha de Vox junto a los conservadores del PP y los neoliberales de Ciudadanos no resultará sencillo. El sabor es raro, raro de cojones.

Por José Victoria
Y es normal. Había que ver como se beberian esa mezcla explosiva una parte importante de los militantes, y más aún votantes, de una formación como Ciudadanos, aliados con un grupo de machistas, xenófobos, y trogloditas como lo es Vox. Para los del PP es más sencillo. En realidad sus fronteras con la extrema derecha se traduce en un meandro sumamente sinuoso con muchos islotes donde conviven en armonía unos y otros. Debemos tener en cuenta que el líder de la formación declaradamente de extrema derecha fue dirigente de tercera categoría del PP y solo se apartó de “su” partido porque le dejaron sin ningún cargo público remunerado.
Para el PP, la operación no supone riesgos. El PP ha presumido siempre de integrar en sus filas a a esa extrema derecha que ahora ha emigrado a Vox. Pero Ciudadanos…

Ciudadanos representa a los modernos del antiguo régimen, a los herederosas de la tecnocracia del tardofranquismo asqueados del brazo en alto, las camisas azules y los canticos al sol.
Ciudadanos teme y, presumiblemente con razones, que ese escoramiento a la extrema derecha le lleva a perder su naturaleza de derecha civilizada. Ya se lo han dicho desde su grupo parlamentario europeo y su candidato a la alcaldía de Barcelona, el ex primer ministro francés Manuel Valls que rechaza de plano cualquier pacto de Cs con Vox en Andalucía: “No puede haber ningún compromiso con la extrema derecha”

Valls ha pedido no especular sobre un pacto de la formación ‘naranja’, que respalda su plataforma cívica en Barcelona, con Vox y ha considerado que, dado el ideario liberal y progresista de la formación de Albert Rivera, no cabe un acuerdo con la ultraderecha.
Asi las cosas las negociaciones entre Populares y Cs se presentan complicadas. Solo cinco diputados separan a una y otra formación que saben que el partido que ocupe la presidencia de la Junta será quien saque toda la rentabilidad a esta operación. No quedarán ni migas para el perdedor. Tanto el candidato del PP, Juanma Moreno como el de Ciudadanos, Juan Marin se proponen para presidir la Junta. Será una convivencia complicada. Más aun con los indeseables de Vox buscando inmigrantes que apalear, LGTBI que acosar o rojos que aporrear. Dificil. Pero tampoco nos hagamos ilusiones. Una repetición del proceso no es fácil. La derecha y la extrema derecha saben que unos resultados como estos no lo volverán a tener nunca en Andalucia. Nunca fue fácil Andalucía para la derecha. Los que nos quedamos en casa dando por seguro el triunfo de la izquierda no lo haremos la próxima.