Podemos “inventa” el censo a la carta

Los partidos políticos, normalmente, deberían tener un solo censo. Se trata de todos los que se inscriben en el partido político para participar en la vida política del partido y en sus decisiones. Pero sucede en el resto de Europa. En España no. Aquí los partidos tienen dos censos, como el PP, el PSOE o Ciudadanos que clarifican entre los que pagan y los que no pagan. Y el número de censos llega a cuatro cuando se trata de Podemos.

 

Por José Victoria
Tenemos primero el censo de los inscritos que, en la actualidad y según el portal https://podemos.info/participa/ supera el medio millón de inscritos. Con esa cifra sería el segundo partido por número de inscritos de España. Pero también podría alcanzar el primer lugar. El primero miente. El PP no tiene, ni posiblemente nunca ha tenido los 800.000 militantes de los que presume. Los populares, no se sabe si por la necesidad que tiene de lavar el dinero negro que cobra en comisiones, tienen fijación a inscribir militantes con el único documento del certificado de defunción. No sorprende. Los cementerios están llenos de militantes del PP.

El caso es que en las elecciones internas realizadas recientemente o el PP es el partido con más morosos de España, cosa que no debería sorprender, o mienten como bellacos, cosa que tampoco choca a nadie. El caso es que el PP cuenta con no más de 60.000 militantes. Curiosamente, la cifra se acerca muchísimo al número de sus cargos públicos.
La cifra de los conservadores, la multiplican por tres los socialistas. En ese caso se puede confirmar con el número de militantes que participaron en la elección de Pedro Sánchez como secretario general. Casi 190.000 militantes se contabilizaron en esa oportunidad. También aquí se puede hablar de un 30 a un 40 por ciento de cargos públicos. Solo en Andalucía, la Junta del PSOE tiene contratados más de medio millón de funcionarios. Además de otros 25.000 designados a dedo por la administración paralela y miles de cargos de confianza en la administración local. Por eso le llaman el granero de votos socialistas.

El ultimo lugar lo ocupa Ciudadanos. El partido de Rivera no necesita muchos militantes. Le sobra con tener dinero. En todo caso la cifra oscila entre los 20.000 y los 25.000 militantes. Pocos, pero con dinero. Lo que le gusta al político catalán.

Otro caso, mucho más complejo es el caso de Podemos. En sus bases de datos figuran más de 500.000 inscritos. Este es el censo cuando se quiere dar un numero potente, gordo, y engordado proceso tras proceso.
La cifra sirve para que los medios de comunicación hablen de los bíceps y abdominales de la formación morada. Ese censo, por ejemplo, permitió que en la elección sobre el chalet de la familia Montero/Iglesias o viceversa votasen más de 180.000 personas. Record absoluto.
Pero no es el único censo. Luego está el de los inscritos activos. Este censo va fluctuando con los meses. El mismo abarca aquellos inscritos que han participado en algún proceso de votación durante el último año. No existen datos oficiales. Ya se sabe que las izquierdas no son muy partidarias de la organización y el conteo. En todo caso se puede dar una cifra aproximada a las 200.000 personas.
Pero no se acaba ahí la clasificación. Luego están los militantes. Aquí ya empiezan a manejarse criterios objetivos que consisten en el envió de carnet de identidad.  Pero también se empieza a subjetivar la cosa. No solo cuenta, inscribirse y votar. Además del DNI hace falta que el inscrito activo acuda con frecuencia a las reuniones de su círculo y en la vida interna del partido. Con tantos condicionantes, la cifra queda reducida a menos de 18.000 militantes. Menos que Ciudadanos.
Y luego está el cuarto censo. Se trata de censo de inscritos/Activos/Militantes/Validados, del censo Teresiano o Andaluz. Este se ha elaborado ad hoc. Conforme la gente iba a votar las listas a las elecciones autonómicas, en ese mismo instante, se le pedía una fotocopia del DNI. Según han denunciado varios de los participantes ni siquiera se comprobaba que la identidad del DNI y el inscrito fuera la misma. Se daba por válido.

¿Y para que tanto censo preguntara alguna alma de cántaro? La respuesta es simple. Según el reglamento de elecciones internas de Podemos, para que un proceso sea reconocido deberá contar con una participación, mínima, del 20 por ciento. Con estos cuatro censos, la participación mínima estará siempre garantizada.
Si participan 180.000 se dice que la participación ha sido del 90 por ciento de los inscritos activos. Cuando se quiere destacar la penetración social del invento se dice que tiene más de medio millón de inscritos. Y cuando se quiere que 13.000 inscritos sean el 98 por ciento de 74.000, pues se utiliza el censo de militantes validados, el Teresiano o Andaluz. A este invento se le empieza a llamar el censo a la carta. Y luego dicen que en España no invertimos en I+D+I

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